Realidad Virtual (VR)

Realidad virtual

Similar a un sueño, la realidad virtual se sitúa en “otro” mundo. Donde los acontecimientos se asimilan a la realidad pero no están aconteciendo en un tiempo real.

Tampoco son tangibles los objetos en esta experiencia, es una creación virtual de objetos posiblemente unánimes pero no se puede interactuar con ellos. La experienca del usuario se realiza principalmente a través de lentes que brindan una visión de 360 grados.

Desde los inicio fallidos de compañías como Sega y Nintendo, la realidad virtual en los años 90 se convirtió en una falsa esperanza que se aplazaría a un futuro indeterminado. Después de años de innovación y una campaña de “Kickstarter” , la compañía OculusVR lanzó por primera vez el denominado Oculus Rift a finales del 2015. Estos fueron los primeros lentes de realidad virtual funcionales y disponibles comercialmente, pero más que todo fue el comienzo de una nueva era tecnológica.

Desde Oculus Rift, muchas compañías han desarrollado su propio producto de realidad virtual. Por ejemplo, Samsung lanzó el primer lente conectado con un smartphone y fue también un suceso en varios países.

Acá en donde quiero hacer una pausa, hace unos meses tuve la experiencia de probar los lentes de Samsung por primera vez. Mi experiencia fue completamente renovadora, sentí que estaba sumergido en otro mundo con una visión en primera persona. Fuera de haber leído y escuchado la revolución de “VR”, desde este momento todo cambió.

Me empecé a dar cuenta que a una infinidad de posibilidades para este dispositivo y la experiencia en sí. Videojuegos, clases virtuales, trabajar en casa y hasta conocer gente, todo esto y más se puede imaginar en un futuro cercano.

El impacto económico de la realidad virtual viene de lo mencionado anteriormente, en un cambio completo del mercado. Con la posibilidad de maximizar el espacio virtual, donde una sala de clases puede tener 50.000 alumnos, se puede ver un decrecimiento en el precio para el consumidor. Ir al estadio para ver una partido costaría 10 veces menos en un espacio virtual, ya que millones de personas estarán asistiendo. Esto se puede dar ya que estaría dando un sustituto no perfecto de asistir físicamente al partido, lo cual también aumentaría la competencia y disminuye el precio considerablemente.

Es un mundo de posibilidades todavía no explorado pero se puede especular los efectos, como en el ejemplo del partido. Solo el tiempo dirá cómo el mundo virtual se convierte en casi una realidad del día a día.